Altair Aventura (@altairadventures) | TikTok
¿Alguna vez te has preguntado cómo se siente caminar por donde nadie más lo ha hecho? ¿O cómo late el corazón cuando la última rendija de luz natural desaparece a tu espalda, y el único mundo que existe es el que ilumina tu frontal? En Altair Adventures, nuestra última expedición nos llevó a un reino de silencio eterno y formas imposibles: la Cueva Cogollillos, en Atarfe (Granada), un laberinto kárstico con formas imposibles y un calor… de sauna!!
El Umbral de Otro Mundo:
El acceso a Cogollillos es evidente. Tras una aproximación por la zona, localizar la boca de la cueva es fácil, por la cantidad de vapor que emana de ella. Equipados con casco, frontal triple (¡la regla de oro!), arnés, cuerdas, descensores y un buen montón de ilusión, iniciamos el descenso. El cambio es brusco: el calor andaluz se transforma en una humedad cálida y constante, a veces abrumadora. Los sonidos del exterior mueren de golpe, reemplazados por el goteo del agua esculpiendo roca y el eco de nuestras propias voces.
Maravillas Escondidas:
Una vez superada la vertical, la cueva nos regaló sus secretos. Galerías adornadas con estalactitas y estalagmitas que crecen a un ritmo geológico, lentísimo. Coladas que parecen cascadas congeladas en el tiempo. Charcos de un agua tan transparente y quieta que refleja nuestras luces como un espejo negro. El respeto por el medio es absoluto: no tocamos formaciones, no dejamos huella, solo miramos y absorbemos la grandeza de un ecosistema único y frágil.
El Reto y la Recompensa:
La espeleología no es solo técnica; es una prueba de superación personal y trabajo en equipo. Ayudarse a pasar un paso estrecho, asegurar al compañero en un rappel complicado, compartir unos frutos secos en un rellano a 50 metros de profundidad… son momentos que forjan una amistad especial. La salida, remontando empinadas grietas, en ocasiones con ayuda las cuerdas y los puños de ascenso, es física, pero la recompensa es inmensa: ver de nuevo la luz del día, filtrada por la boca de la cueva, tras horas de oscuridad, es una sensación de renacimiento. Sales cambiado, con la perspectiva alterada y un profundo respeto por el mundo que yace bajo nuestros pies.
Reflexión Final: ¿Te Atreves a Descender?
Explorar la Cueva Cogollillos no fue solo una actividad; fue un recordatorio de que los límites los ponemos nosotros. En Altair Adventures, organizamos salidas como esta para quienes quieran ir más allá del sendero convencional, siempre desde la seguridad, la formación previa y el máximo respeto al medio subterráneo.
¿Listo para apagar la luz y encender la aventura?

